II parte:
Mi juventud ya ha terminado. Ahora ya tengo veinte años y me voy a casar con Álvaro, el chico que fue mi novio desde que tenía catorce años. Vivo en Ibiza, y ahora estamos Álvaro y yo muy liados con el tema de la boda, quiero que sea perfecta. Álvaro se ocupaba de comprar la comida y mientras, yo llamaba a los amigos para avisarles. Mónica y Sofía seguían siendo mis mejores amigas y ellas también estaban pensando en casarse. Yo me casaba dentro de tres días y no podía entretenerme mucho.
Pasaron dos días, yo estaba muy nerviosa y me había ido a comprar el vestido con mi madre. Álvaro estaba preparando mi despedida de soltera. Me compré un vestido fabuloso, cuando llegué a casa me di cuenta de que Álvaro no estaba ahí. Me iba a morir, pero es que estaba preparando el barco que teníamos para llevarme a dar una vuelta por la isla. Llegó Álvaro a casa y me dijo Paula ponte el bañador y date prisa, corre. Le hice caso pero no sabía de qué se trataba todo aquello. Me llevo al barco y me dijo: Para mi vida. Había preparado una comida realmente increíble. Me llevó por toda la isla, me lo pasé genial, como nunca había disfrutado antes. Antes de comer me dio el regalo de soltera, Yo no daba crédito. Se nos hizo un poco tarde a la vuelta y cuando llegamos ya estaban ahí los invitados esperándome a que apareciera. A las ocho de la tarde mi madre a través de un megáfono nos llamó a todos diciendo que fuésemos al porche. Ahí estaba ella con sus dos amigas (la madre de Mónica y la de Sofía). MI madre tenía un grupo de rock and roll que lo compartía con la madre de Sofía y la madre de Mónica. Yo sobre el grupo no tenía ni idea pero sin embargo Sofía y Mónica si cosa que no me lo dijeron. El caso es que nos llamó mi madre para ir al porche porque tenía una sorpresa para mí. Pusieron música y empezaron a cantar una de sus antiguas canciones. Me lo pasé genial fue una noche estupenda.
Al día siguiente era el día de mi boda me di prisa en ducharme y le pedí ayuda a mi madre para que me ayudase a arreglarme. Estaba guapísima y mi tía que era peluquera me hizo un peinado ideal. En Ibiza te llevaban al altar una limusina puesto que había que realizar una caminata hasta llegar a la iglesia y me podía manchar. Llegamos a la iglesia y ahí estaban en la puerta mis primas pequeñas para ayudarme. Mi padre me llevó al altar y recordó aquel momento en el que le dediqué en el día del padre del 2009 una gran poesía en la que lloré de la emoción. Nos casó a Álvaro y a mí nuestro profesor de religión que había viajado desde Madrid capital para este gran día.
En la celebración mi madre aparte de darnos la enhorabuena nos preparó un discurso en el que decía lo siguiente:
EL hombre como el oso,
Cuanto más feo más hermoso.
Deja tu teléfono encendido
Por si necesitas pedir auxilio
En cualquier momento.
En serio: Te Deseo Infinita Felicidad.
Os quiero.
Álvaro y yo estábamos increíblemente contentos, después de cenar nos fuimos a la sesión de fotos. Terminamos la sesión de fotos y yo, ya no podía mas con los zapatos así que le pedí a mi madre si podía repartir unas chanclas a las mujeres que no podían aguantar más los tacones. Había varios colores, azules, blancas, rojas, negras. Cuando todos terminamos de cenar prepararon una gran pista de baile para los más marchosos. Todos disfrutamos muchísimo y al final todos terminamos agotados.
Al día siguiente toda mi familia nos fuimos a comer fuera, a un restaurante. Pedimos una paella parar compartir entre todos, estaba deliciosa. Mi familia me dio la enhorabuena de nuevo antes de comenzar a comer y todos ellos, incluidos mis primos, me comentaron que tenía un cónyuge increíble. Era hermoso, majísimo, deportista, bromista y todo lo que os podrías imaginar.
Una semana después me queridísimo marido me llevó de luna de miel a Punta Cana (México) menudas playas había, nos hicimos muchísimas fotos y Álvaro me llevó a visitar uno de los mejores restaurantes mejicanos. Fue un gran viaje y me regaló un hijo. Era hermosísimo y se parecía muchísimo a su padre. Le pusimos de nombre Jorge. Cuando mi madre se enteró de que yo iba a ser madre y ella abuela se puso a bailar de alegría y nos fuimos todos de compras a comprarle ropa y accesorios al niño.
Pasamos muchísimas aventuras los tres juntos pero todo pasaba más de prisa de cómo me lo imaginaba.
Pasaron los años muy deprisa, ya era algo mayor, tenía 30 años y Álvaro 32 años, Jorge era ya mayorcito tenía 8 años. Hoy es su cumpleaños y como es normal en los pequeños invitó a sus amigos a la piscina de bolas. Un día después del cumpleaños de mi hijo mi madre se puso muy enferma y estaba apunto de morirse. Una semana después nos llamo el médico diciendo que mi madre estaba a punto de fallecer. Ya era mayor y sin perder mucho tiempo Álvaro y yo nos fuimos al hospital, donde mi madre antes de fallecer me dijo aquella frase que siempre me decía cuando quería un capricho:
“todo lo que no hace falta sobra” yo le dije que la necesitaba en estos momentos, y ella me dijo que era tarde, ya había cumplido su misión: tenerme a mí, haberme mantenido y gracias a dios haber asistido a mi boda.
Mañana Lunes Álvaro y yo llevamos a Jorge al colegio y nos fuimos al funeral, en Ibiza. A mí se me saltaban las lágrimas, pero para eso estaba Álvaro sentado a mi lado, él ya estaba preparado para lo que iba a ocurrir. Mientras, Jorge estaba triste, sin sonreír como solía hacer, por la muerte de su querida abuela.
Su mejor amigo Quique, le prometió que le ayudaría en cualquier momento, así que se acercó a Jorge cuando llegó a clase, preguntándole cual era la razón para mostrarse triste. Él contesto, mi abuelita era mayor y se murió, aunque me ha dicho que siempre va a estar a mi lado. Quique estaba celoso al escuchar esas palabras, porque cuando su abuela murió no le dijo nada de eso. Jorge le dijo que seguro que la abuela de Quique siempre estará a su lado, aunque no se lo hubiera dicho. Los dos niños se abrazaron como grandes amigos que eran, y en inmediato se fueron corriendo cada uno a su sitio para darle la sorpresa que le daban todos los días a la profesora cuando llega a clase, la sorpresa estaba en, que, cuando la profesora entrase por la puerta, todos los alumnos deberán estar sentados en sus pupitres y con el libro abierto por la última página dada.
Jorge era una persona con buen carácter y siendo sincera muy buen estudiante. Su mejor amigo, Quique, le conoció por primera vez en la guardería puesto que sus padres, mi marido y yo somos muy buenos amigos. Los padres de Quique eran Sofía, mi mejor amiga de la juventud y su marido Pablo. Sofía y Pablo se habían casado hace dos años. Nosotros, no pudimos ir, puesto que estábamos muy lejos.
Al terminar el funeral de mi madre fuimos a recoger a Jorge del colegio junto a Quique, ya que su madre no podía venir a recogerle. Regresamos a casa después del intenso día.
Jorge y Quique subieron arriba a dejar las mochilas mientras yo prepara su merienda. Álvaro nada más llegar a casa se fue a preparar las maletas para ir ese fin de semana a echar las cenizas de su suegra. Cuando terminé de prepararle la merienda a mi hijo y a su mejor amigo me subí arriba para ayudar a mi marido. Jorge no sabía que ese mismo fin de semana se iría Suiza a echar las cenizas de su abuela. Unos minutos después llamaron a la puerta, era la Sofía y Pablo, los padres de Quique. Pasaron al salón, les ofrecí unas cervezas y se quedaron un rato para hablar. Sofía y Pablo súper contentos nos contaron que iban a adoptar a una niña chinita, más pequeña que Quique. Nos contaba que la iban a recoger este fin de semana de ahí, pero que no sabían que día volverían.
Jorge y Quique cuando terminaron los deberes se fueron al jardín a jugar al baloncesto. Una hora después, a las ocho de la tarde le llamó su padre diciendo que recogiera sus libros para irse ya a casa, por lo que Quique subió a coger su mochila y rápidamente bajo al salón donde nos encontrábamos nosotros. Finalmente antes de que se fuera Quique y sus padres, estuvimos comentando sobre cuando iban a hacer la comunión nuestros hijos.
Iban ya a la catequesis, y le faltaban un año para hacer la comunión. Quique y Jorge se despidieron, diciéndose un adiós.
A las nueve y media de la noche, le dí de cenar a Jorge, como solía hacerle los lunes le preparé unas croquetas de jamón junto con patatas fritas. De postre se tomó una manzana, puesto que le obligué ya, que el no le gusta la fruta, cosa que deberá tomar toda su vida para estar sano. Después de cenar, le dejé que mirase su correo electrónico, y a continuación se fue a la cama, mañana tenía colegio.
Al finalizar el fin de semana Sofía y Pablo realizaron sus maletas para que al día siguiente pudiesen viajar a China y traerse a la pequeña, después de haber rellenado tanto papeleo. La habían mandado algunas fotos desde china para ver como era la niña, Sofía y Pablo estaban muy contentos y por su parte decían que era muy hermosa.
No muy tarde Sofía y Pablo se fueron a la cama.
Álvaro y yo estuvimos viendo una película que ponían en la televisión.
Al día siguiente Álvaro se levantó muy temprano, tenía que bajar a Madrid antes de ir a trabajar. Sin embargo yo nada más levantarme me puse a cocinar un gran pastel, para realizar una fiesta sorpresa a Álvaro, era su cumpleaños. A última hora de la mañana llamé a los compañeros de mi marido para avisar que esa misma tarde iba a realizar una fiesta sorpresa a mi marido.
Ésa tarde nos reunimos todos los compañeros de Álvaro en mi casa, antes de que él llegase a casa. Nada mas la llegada a casa de mi marido, Salimos todos de nuestros escondites gritando “FELIZ CUMPLEAÑOS”. Entre todos le dimos una gran sorpresa, y como regalo entre todos, le regalamos una fantástica pala de pádel, una máquina de correr y su hijo por separado un traje, al que hicimos probárselo. Le quedaba divino, y le venía bastante bien, para la comunión de su hijo, que iba a ser dentro de poco.
Nos lo pasamos genial, estuvimos bailando, comiendo, cantando, fue una gran fiesta inesperada. Sofía y Pablo en su ausencia llamaron desde china para felicitarle y decidimos celebrarlo cuando volviesen. Jorge estaba muy triste, por que su mejor amigo no estaba con él.
Una semana después se presentaron en mi casa Sofía y Pablo con sus dos hijos. Quique la chinita, que se llamaba Xiana y Jorge se fue al cine., mientras los “mayores” nos quedamos hablando.
Xiana, Jorge y Quique se hicieron muy buenos amigos, y se llevaban genial. Se fueron a ver la película de “Esto es la vida”. Al terminar la película fuimos a recogerles para irnos a cenar por ahí. La verdad es que la cena estuvo muy bien.
De vuelta a casa, Jorge me contaba que tenía muchas aficciones parecidas a las de Xiana, y que siendo sincero le gustaba, la verdad es que Xiana era una chica muy guapa, con buen cuerpo y sobre todo muy buena persona.
Un año después, recordando la vida como si todo pasase ayer, Xiana y Jorge estaban saliendo, Quique se alegraba mucho por su amigo. Sofía y yo hablábamos de que este verano iríamos a visitar a Mónica, nuestra amiga de la infancia. Teníamos muchas ganas de verla y además hacía muchísimo tiempo que no hablábamos con ella, no sabíamos que era de ella desde hace 4 años, si esta casada si tiene hijos, no sabíamos nada. Cuando llegaron los maridos se lo comentamos, y como era obvio les pareció muy buena idea. Yo les comentaba a Sofía y a Pablo que nos ibámos Álvaro, Jorge y yo de vacaciones a Disneyland París, en Agosto. AL día siguiente hablé con Mónica sobre que iba a hacer este verano. Se iba a ir de vacaciones a Rusia, a México y a California, pero que a finales de junio nos podríamos ver. Ésa misma tarde hablé con Sofía y ella también podía en junio. Así que quedamos a finales de junio, nada más darles las notas a Quique, Jorge y Xiana suponiendo que no les quedara ninguna.
Estaban ya en los exámenes finales y el curso les había ido bastante bien a los tres, así que reservamos en un hotel dos semanas en Madrid, en el barrio de Chamberí, un barrio muy famoso al que nunca llegamos a visitar. Por la tarde cuando Jorge llegó a casa me dijo: mama, ¿a que no sabes que? Yo extrañada le dije: ¿Que pasa cariño? El entusiasmado me dijo: Pasado mañana me dan las notas y me han dicho que son muy buenas. A Quique le han dicho lo mismo, pero que debía esforzarse un poco más al año que viene. Me puse muy contenta y llame a Sofía para contarle lo que me había dicho mi hijo. Sofía me dijo que en ese momento, cuando la estaba llamando que su hijo, triste, quería hablar con ella, así que me dijo que la llamase después. Sofía le preguntó a Quique por que tenía esa cara tan triste, él le dijo a su madre que ya sabía las notas, Sofía nerviosa sin poder aguantarse más, histérica le pregunto y… ¿que tal son?, Quique le contestó… pues... de eso te quería hablar yo, he aprobado todo, pero me han dicho que me debo esforzar más al año que viene. Sofía al oir eso intento calmar a Quique y le dijo: no te preocupes cariño, has hecho un buen esfuerzo. Quique sonrió preguntando a su madre: pero… ¿no me vas a regañar? Sofía le contesto que no, que aprobar todo ya tenía mérito suficiente, mientras le hacía el batido a Quique. Luego me llamó, y nos pusimos a hablar, las dos a la vez nos dijimos: que suerte de que reservamos porque si no ahora no tendríamos billetes para el avión. Sofía y yo nos fuimos a hacer las maletas, pasado mañana ya nos íbamos!
Terminamos agotadas después de aquel día tan extenso. Luego a las diez de la noche vino Álvaro de trabajar, estaba extremadamente cansado así que sin cenar ni nada se fue a la cama. Mientras, yo, le mande a Jorge a la cama. Después de que Jorge se metiera en la cama me fui yo a la mía.
Por fin, era aquel día que esperábamos, ¡nos íbamos de vacaciones! Sin madrugar mucho nos levantamos por la mañana, desayunamos preparamos todo y nos fuimos al aeropuerto. Sofía y su cónyuge cuando nosotros llegamos, ellos ya estaban ahí, nos sobraba bastante tiempo así que después de embarcar las maletas nos fuimos a mirar las tiendas que suelen haber en los aeropuertos. Nosotros volábamos en primera, con la compañía de “Ibersa”. A continuación, después de la espera nos fuimos al avión, nos repartimos los sitios, los “críos” se sentaron juntos, Álvaro y pablo juntos y Sofía y yo juntas. Sofía y yo, recordábamos aquellos viajes, a Londres, California, México, Nueva York, etc … la verdad es que siempre habíamos sido grandes amigas y no nos enfadábamos nunca, bueno casi nunca. En el avión nos encontramos con un señor, un señor que iba con su madre, o eso parecía. Aquel señor nos sonaba, y a la señora más aún, era Coke. Nosotras nos acercamos a él, aunque nos daba un poco de “palo”. Él nos había reconocido, estuvimos hablando, y como suponíamos había encontrado a su madre, con lo cual, eso significaba que no era huérfano como pensaba todo el colegio. ¡Menudo descubrimiento!! Nosotras nos alegramos mucho por él, y a continuación le preguntamos: ¿A dónde os vais? Coke respondió: me han dicho que mi padre no está muerto y que esta en un barrio de Madrid llamado Chamberí, era donde nosotras íbamos! Menuda casualidad. Por último le preguntamos: ¿Qué asientos teneís? Estaban al lado nuestro!
Al aterrizar todos estábamos muy contentos y a la vez muy emocionados. Llamé a Mónica para quedar en algún sitio del aeropuerto para encontrarnos. Cuando Sofía y yo la vimos primeras, no nos lo podíamos creer había cambiado muchísimo, al final, Coke también se vino con nosotras y se enamoró de Mónica, que no tenía novio ni marido. Sofía y yo les dejamos a solas, y nos fuimos a la terraza, con un café de entre manos.
Mónica, no se podía creer que ese fuera Coke, había cambiado una burrada, y ahora era monísimo. Después de estar a solas Mónica y Coke, se fueron a la terraza donde nos encontramos Sofía y yo. A media tarde, un poco más tarde de las siete y media, nos fuimos al cine. Como era lógico Mónica y Coke se sentaron juntos, Sofía y Pablo juntos, y Álvaro y yo juntos. Mientras los chicos estaban en la piscina, una piscina que tenía Mónica en su chalet. Jorge y Xiana, que estaban saliendo estaban en la hamaca los dos juntos, mientras que Quique hablaba con su mejor amiga, o eso le había dicho a Jorge, por teléfono. A las diez de la noche nosotros, los mayores nos fuimos a echarnos unas partidillas al casino y mientras los Jorge, Quique y Xiana llamaron al “ telepizza” para pedir unas pizzas. Después de cenar se pusieron a ver una película basada en hechos reales . Cuando terminó la película, estuvieron jugando a la guija, como habían hecho los protagonistas en la película, y una hora después subieron hacia las habitaciones cuando de repente Xiana pega un grito. Jorge bajó para ver que la pasaba, se había caído por las escaleras, estaba sangrado muchísimo por la cabeza, puesto se habia dado con todo el pico de la escalera en la cabeza. Jorge bajó corriendo por las escaleras, pero ya era demasiado tarde, se había desmayado. Quique al enterarse llamó a la ambulancia y luego a continuación a los padres. Se llevaron a Xiana al hospital, que estaba al lado. Jorge y Quique la acompañaron. Sofía, al enterarse de lo sucedido nerviosa se lo contó a los demás, que la siguieron hasta el hospital. Nada más llegar ahí le preguntaron al médico si se encontraba bien, si era algo grave, el médico le dijo que debe quedarse unos días, para recuperarse del todo. Mónica y Coke se fueron a casa, por que era tarde, pero les prometieron a Sofía y Pablo que mañana estarían aquí por la mañana a primera hora sin falta.
Al día siguiente, Madrugamos todos para ver a Xiana, ya estaba muchísimo mejor, se había quedado inconsciente durante media noche. Jorge y Quique se preguntaban, como se podría haber caido. La película que estuvieron viendo ayer era de miedo, y una de las protagonistas también se cayó por las escaleras. Quique le dijo a Jorge que seguramente haya sido cuando estaban jugando a la guija en el momento en el que él y Jorge se habían ido a las habitaciones de arriba a ponerse unas chaquetas, cuando iba a subir para decirnos algo, pero no le dio tiempo y se desmayó. Jorge dijo, que probablemente fuese eso que no le extrañaría para nada. Al final ese mismo día le dieron el alta a Xiana, así que se fueron a casa contentos al saber que Xiana estaba bien. Mónica y Coke estaban comprometidos solo faltaba llamar a la iglesia para pedir día. El barrio de Chamberí no es muy grande, es más bien pequeño, y en el centro había una iglesia en la que Sofía, Mónica y Coke hicieron su primera comunión. Estaban los dos muy nerviosos y estaban muy seguros de que se querían casar. Al ser verano, no había mucha gente para casarse así que nos dieron fecha para la semana que viene.
Sofía y yo estábamos muy emocionadas y alegradas por ella y por Coke, claro.
Ésa misma tarde los novios se fueron de compras, para organizar todo como era debido.
Sin embargo Sofía, Pablo, Álvaro y yo nos fuimos con los niños a que visitaran el palacio de cristal y el retiro. Jorge, Quique y Xiana estaban muy impresionados de lo que estaban viendo, ¡menuda preciosidad! Decían. A la hora de cenar nos fuimos a la castellana, a un restaurante al que íbamos Sofía y yo en nuestros viejos tiempos, fuimos a un restaurante al que se llamaba en nuestros tiempos, “La Granja”. Fue el último restaurante al que fuimos Sofía y yo antes de mudarnos a Ibiza.
Nada más entrar al restaurante me llamó Mónica diciendo que ya tenía su vestido de boda, que donde estábamos para encontrarnos. Nos pusieron una mesa muy agradable, ni hacía frío ni hacía calor, la verdad es que se estaba genial. Empezamos todos a cenar, sin saber porque de repente, Jorge empieza a toser, no podía parar, y le empezó a sangrar la nariz, era un poco desagradable pero el pobre Jorge lo estaba pasando mal.
Bajaron, Jorge y Quique al servicio para poder arreglar el asunto. Al final tuvimos que llamar a la ambulancia, como hicimos ayer, menuda mala suerte, pensamos. Se llevaron a Jorge a la ambulancia, se estaba desangrando, pero por suerte llamamos a tiempo y pudieron recuperarle la sangre perdida.
Quique estaba muy preocupado, y suponía que todo esto se trataba por aquella maldita noche en la que estuvieron jugando a la ouija.
Álvaro, el padre de Jorge, se quedó pensando en que no podía ser casualidad que dos de los cuatro niños que habían estaban enfermos, y se los tenían que llevar en ambulancia.
Al día siguiente, temprano, por la mañana fuimos Álvaro y yo a ver a Jorge al hospital.
Estaba estupendo, nos comentaba el médico. La razón por la cual Jorge se estaba desangrando, según el médico era por el calor, aun que yo y mi marido no lo teníamos tan claro.
Al medio día, a las 12 más o menos, fuimos a la iglesia, a la boda de Mónica y de Coke.
Mónica llevaba un vestido espectacular y Coke llevaba un traje muy elegante, iban los dos guapísimos. La celebración fue increíble y los chicos se lo pasaron fenomenal.
Una semana después de la boda los recién casados se fueron de luna de miel a las Islas de Madeira. Sofía y Pablo dejaron a Xiana y a Quique en mi casa mientras nos íbamos los mayores a comprar unas cosas.
Xiana y Jorge llevaban 5 meses juntos y Quique se alegraba muchísimo tanto por su hermana y tanto por su mejor amigo.
Ha pasado la vida muy deprisa y ahora soy algo “vieja” mientras que mi hijo y sus amigos tienen 14 y dentro de poco cumplirían 15. Sofía y Pablo fueron a mirar viviendas, puesto que se querían cambiar de casa a una más grande, Álvaro y yo después de 3 años de mucho trabajo hicimos negocios, por mi parte me saqué la carrera de diseño de ropa y tuve la opción de tener mi propia tienda de ropa llamada “Spiky”. Una marca que tiene ropa para todas las edades., mientras Sofía y Pablo inventaron un nuevo programa de ordenador llamado “Foto loge”, que sirve para retocar fotos, hacer videos, podías hacer mil cosas.
Nos mudamos a vivir a Madrid a casa de los abuelos de Jorge, puesto que habían fallecido. Y luego compramos una casa más grande. Estábamos hartos de pagar tanto alquiler por un piso tan pequeño. Sofía y Pablo tenían vistos unos muy bonitos, sin embargo Álvaro y yo habíamos visto unos chales que estaban muy bien de precio, pero un poco grandes. Después de mirar pisos durante 2 días encontramos Álvaro y yo uno espectacular, Sofía y Pablo no querían un chalet, pero había uno súper chulo que eran dos chales que se unían por un puente, definitivamente fuimos a comprar ese para compartir.
Unos meses después de haberlo hablado los cuatro, decidimos comprárnoslo, ya que parecíamos familia. Cuando le contamos a Jorge, Quique y Xiana que íbamos a vivir en una misma parcela se alegraron muchísimo.
Un día después de la mudanza los chicos se fueron a inspeccionar lo que había por ahí, al lado de las casas había una callejuela de tal forma, que se fueron a investigar que podía haber ahí. Empezaron a andar y andar y al cabo de un cuarto de hora observaron qe un poco más lejos había un peuqeño refugio. Llegarona él , donde se encontraron a un montón de pobres .Ellos no podían creer lo que pasaba ahí dentro. Un chico se acercó a ellos y se sentó en el suelo. Nosotros le preguntamos ¿Qué hacéis todos aquí metidos? El chico le contó lo que sucedía. Al oír eso los chicos estaban atemorizados y se hicieron los cuatro muy amigos de aquel chico. El chico se llamaba Chempú. Era un chico que llevaba ahí 7 años metido. Empezó a anochecer el chico se tenía que ir a trabajar y Xiana, Quique y Jorge debían volver ya casa. Antes de despedirse le dijeron a Chempú si mañana podían volver a verse por la tarde.
Se pusieron a cenar, y los chicos se echaban unas miraditas para saber si debían contárselo a los padres o no.
Un segundo día en la nueva casa, se fueron otra vez al campo de concentración. Ahí estaba una segunda vez Chempú, pero esta vez se le veía deshidratado, con hambre, ya que en el refugio no les daban de comer todos los días. Sólo y exclusivamente tres veces por semana. Cuando Quique, Jorge y Xiana le vieron así, Xiana volvió corriendo a casa a por un trozo de pan y una pequeña botellita de agua. Chempú no sabía como agradecérselo y le dio mil gracias a Xiana. Todos se habían echo muy amigos de Chempú y se llevaban muy bien con él. Los chicos le prometieron a Chempú que le sacarían de ahí lo antes posible. Quique y Jorge se quedaron pensando como sacarle de ahí, mientras Xiana volvió a casa para buscarle otra ropa distinta a la que usaban en el zulo.
A todo esto los “padres” estábamos encantadísimos de haber comprado la casa. Era grande, moderna y además la habíamos comprado con muebles incluidos. A Álvaro le iba muy bien en su trabajo y yo había conseguido nuevos clientes. Sofía y Pablo tenían un magnífico restaurante, en la que cuidaban increíblemente a los clientes.
Esa misma noche fuimos a cenar al restaurante. Dejamos a los niños en casa diciéndoles la cena. Jorge y Xiana, ya que eran los más ingeniosos pensaron como sacar a Chempú de aquel horrible lugar. Finalmente ya un poco tarde encontró la solución al problema. Jorge y Xiana le contaron el plan a Chempú, él lo que debía hacer era escaparse por la noche a las 12 de la noche, donde ahí estarían Jorge, Xiana y Quique después de cenar para ayudarle a escapar.
Después de cenar Jorge, Xiana y Quique se prepararon para ir al refugio para salvar a su amigo. A las 12 de la noche ahí estaba esperando Chempú acompañado de su hermana pequeña, que también quería salir de ahí, éstos eran huérfanos, sus padres habían muerto en el mismo lugar donde ellos se encontraban. Jorge, Quique y Xiana se retrasaron un poco y cuando llegaron al campo Chempú y su hermana ya no estaban. Quique estaba atemorizado, todos se pusieron a pensar donde se podría haber metido. Empezaron a darle vueltas a la cabeza y una hora después se fueron ya a casa, puesto que no querían que sus padres se enteraran de lo ocurrido. Los padres estaban cenando en el restaurante de Sofía y Pablo, después de cenar se fueron al casino para celebrar la bienvenida a Madrid. Chempú ya no sabía que hacer puesto que esa misma noche le habían azotado con un látigo y le habían mandado a una mazmorra, y a su hermana por el hecho de ser pequeña la pegaron un azotes en el culo.
Al día siguiente por la mañana muy temprano volvimos al campo de concentración, pero ahí no había nadie. Quique, Xiana y Jorge estaban de lo más preocupados. A la hora de comer Sofía y Pablo les contaron a los “niños” que ayer estuvieron en el casino y ganaron 2.000€ en el casino mientras que Álvaro y yo no ganamos nada. Sofía y Pablo propusieron que nos podríamos ir todos al parque de atracciones, ya que nunca habíamos ido, y se rumorea por ahí que esta muy bien. Al día siguiente nos fuimos las dos familias, que es como si fuese una, al parque de atracciones. Nosotros, los mayores estuvimos dando una vuelta por la zona, mientras que los niños se divertían subiéndose a las grandes montañas rusas. Xiana se empezó a encontrar mal, estaba molesta, tenía un dolor de estómago increíble, y también dolor de cabeza, aunque no tan fuerte como el del estómago. Quique llamó a los adultos para que fueran a ver que solución podían darle al asunto y mientras Jorge acariciaba a Xiana para que no le diera mucha importancia a sus dolores. Al reencontrarnos con los padres, ya eran las nueve de la noche así que los padres decidieron en dejarnos en casa mientras que ellos se iban a ir al restaurante de Sofía y Pablo. Jorge estuvo un rato con Xiana, la que se había puesto ese mismo dia enferma, mientras, Quique fue el solo al campo de concentración para ver si después de haber pasado una semana encontraba a chempú. Quince minutos después Xiana se quedó dormida y Jorge aprovechando la oportunidad salió corriendo al campo de concentración para saber que pasó con Chempú.
Cuando Quique llegó al campo de concentración detrás de la verja no había nadie, así que llamó a Chempú mediante un pequeño y suave silbido. Éste lo escucho así que reaccionó vistiéndose a toda prisa, después de vestirse Chempú fue a la cama de su hermana para sacarla de ahí pero resulta que no se encontraba durmiendo en ese instante. Chempú sin pensárselo dos veces no podía escapar ese día, puesto que no sabía donde se había metido. Un segundo después ahí se encontraba Jorge. Chempú a través de señas le dijo a Jorge y a Quique que no podía marcharse por que su hermana no estaba. Quique y Jorge le convencieron para que bajara de su cuarto, y eso hizo. Cuando llegó a la verja, al pobre Chempú se lo encontraron lleno de moratones, y con medio labio partido, debido a la paliza que le dieron por el intento para escaparse del campo. Chempú le dijo a Jorge y a Quique, que el no se escaparía de aquel lugar sin su hermana pequeña. Los chicos le prometieron a Chempú que encontrarían y sacaría a su hermana de ahí. Quique y Jorge se colaron en el campo de concentración para encontrar a la hermana de Chempú. Finalmente a las tres de la mañana más o menos encontramos a la pequeña, estaba tirada en el suelo, por que no la dejaban entrar a casa. Se la llevaron en brazos y salieron corriendo. Una vez haber salido del zulo, fueron todos a casa, una vez llegado ahí a la hermana de Chempú, llamada Yingú, la metió Jorge en la cama del cuarto de invitados, donde ahí podía descansar como era debido. Después de aquel día tan ajetreado para Quique y Jorge estaban súper cansados así que le enseñaron la casa a Chempú le dieron una toalla para ducharse antes de acostarse y un pijama para que pudiera dormir.
Al día siguiente, última semana de vacaciones, Yingú se levantó primero y fue al cuarto de su hermano a despertarle, para preguntar donde estaba. Su hermano estaba durmiendo, y sin intención, la pequeña despertó a Chempú. A continuación se levantó Jorge recibiéndoles la bienvenida y un buen día a los hermanos judíos. Los adultos nos encontrábamos en la cocina, y de esto no sabían nada, así que una vez levantados todos, hicieron un plan, para decírselo a los padres de modo que no se lo tomaran a mal. El plan fue el siguiente, bajaron a la cocina donde estaban desayunando, después de dar los buenos días Jorge previamente dijo, mamas y papas han venido a casa dos nuevos amigos, y si no os importa se quedarán aquí a vivir, mientras los judíos salieron adelante saludando y presentándose. Los padres dijeron que bueno, pero que en breves deberían buscar otro refugio, puesto que teníamos el zulo a menos de 30 metros. Pero a todo esto había un problema, en una semana los chicos empezaban el colegio, y Chempú y Yingú ¿que iban a hacer?
Entre los adultos intentamos buscar una solución, mañana nos íbamos a la pequeña casita de invierno así que ellos también tendrán que venir, o al menos eso nos figurábamos.
Esa misma tarde nos fuimos de compras a comprarles ropa a Chempú y a Yingú.
Pasamos una tarde estupenda, y los hermanos estaban muy contentos, puesto que en su nueva casa estaban muy bien servidos.
Al día siguiente nos fuimos todos a la casita de invierno, no era muy grande, pero era acogedora y calentita, esa tarde los chicos fueron a la piscina cubierta. Pasaros ahí toda la tarde, mientras que Sofía y yo recogimos la casa, y Álvaro y Pablo fueron a ver el partido de fútbol a un bar que se encontraba nada más salir del portal. A las ocho de la tarde subieron Jorge, Xiana, Quique, Yingú y Chempú para ducharse Sofía y yo mientras, preparamos la cena y estuvimos hablando sobre Yingú y Chempú, nos parecían muy Richardcados y muy majos, aun que un poco vergonzosos.
Mañana empezábamos a trabajar Álvaro y yo en nuestra tienda de ropa, sin embargo Sofía y Pablo no empezaban hasta pasado mañana, al igual que los niños el colegio.
A la mañana siguiente Álvaro y yo nos levantamos pronto para sacar la ropa de la nueva temporada de nuestra tienda, nos llegaron cosas bonísimas así que cogimos unas cuantas prendas para los niños, y otras para Sofía y Pablo. Ese mismo día salimos un poco antes de lo normal, nos llamo Pablo diciéndonos que fuésemos al hospital. Una vez ahí nos encontrábamos con que Sofía se había roto la rótula y la tenían que operar, un mes después se incorporó al trabajo, y nada más encontrarse a su jefe la despidió, Sofía desesperada salió de aquel edificio donde trabajaba y se vino de vuelta a casa, cuando la vi me quedé muy extrañada y la pregunté como es que a estas horas no estaba trabajando, y me contó lo sucedido.
Un mes después inexplicadamente Álvaro halló el cuerpo de Sofía en el tendedero. Pablo se pasó el día llorando y los niños todavía no se habían enterado. Era muy extraño, llamamos a la policía, y enseguida llegó a nuestra casa. Ésta nos dijo que era un caso muy raro y que alguien la había matado. Todos estábamos anonadados, ninguno dábamos crédito.
Al día siguiente nos fuimos todos al entierro, ninguno nos pudimos hacer los duros y echamos todos a llorar.
La familia había cambiado mucho, Yingú ya no era una niña, sino una mujer de 20 años, Chempú tenía 25 años al igual que Quique y Jorge, Xiana era la mediana, puesto que tenía 23. A Pablo le quedaban 3 años para jubilarse, Álvaro ya estaba jubilado y Para mí era mi primer año de jubilación.
A la mañana siguiente, todos se fueron a trabajar, excepto uno, Yingú, no se sabía por que, y a las 3 de la tarde abrí la puerta de su cuarto para ver si de verdad estaba ahí o donde estaba. Nada más entrar pegué un grito, Yingú había sido asesinada y estaba colgando del arQuique. Llegó la policía a la casa, donde habían sucedido dos muertes consecutivas, de un día para otro. Ese mismo día llegó el inspector a la casa, se oían ruidos raros, pero no se averiguó de qué era aquello.
Esa misma noche viendo las noticias, resultó haber un accidente, pero no se había descubierto la razón de aquello. Estábamos cenando todos juntos, supe que algo raro estaba pasando en esta casa, pero no averigüé el que. Era sábado y me dí cuenta de que nadie se despertaba, así que me dirigí hacia las habitaciones, entré en la de Jorge pero no había nadie, entré en la de Quique, pero solo se encontraba su novia, entré en la de Xiana y estaba durmiendo junto con su novio. Falta chempú, pero de éste no sabía nada.
Vinieron todos a comer, pero seguía sin saber donde se había metido chempú, no me preocupé, me imaginé que se había ido y que volvería a la hora de cenar, pero eso, no fue así. Ese mismo día, por la tarde invité a unas amigas para jugar al bingo, fui a poner un poco de musiquilla de fondo, y al destapar el tocadiscos, me encontré la cabeza de Álvaro en él. Había un asesino en la casa, solo que faltaba saber quien era.
Esa noche Xiana hizo una fiesta en casa para celebrar su cumpleaños, faltaba Chempú, hacía un día que no había estado en casa. Jorge fue a poner música en el ordenador para que se produjera por todos los altavoces instalados. Nada más encender la pantalla leyó, esta noche estaréis todos muertos. Jorge pasó de aquello, y a las 12 de la mañana nos asomamos por la ventana, estaba la casa ardiendo y no podíamos salir de ahí. Cogimos los extintores que había en la casa, pero no valía solo con eso. Xiana estaba en el servicio, y terminó ahogada, pues alguien había puesto una bombona de gas en el techo, de forma que no podía respirar. Estábamos todos histéricos, sin saber actuar. Llegaron los bomberos pero un poco tarde, habían muerto todos, el único que salió a tiempo fue Jorge, y mala mente, puesto que se lo tuvieron que llevar al hospital. Los bomberos entraron a comprobar que no había nadie dentro de aquella casa, yo no había aparecido por la casa, y de Chempú no se sabía nada.
Al día siguiente fui a visitar a jorge al hospital, aquel día era navidad. Llegué al hospital y Jorge estaba muy mal. Nada más verme me preguntó, mamá tu no habías muerto en el incendio junto a todos los demás, Yo le contesté que no, que yo estaba jugando al bingo y al enterarme de lo ocurrido vine rápidamente a verte. Por lo menos sabía que su madre estaba junto a él.
Unos días después le dijeron a Jorge que iba a morir en breves, para sobrevivir necesitaba un hígado. Faltaba un día para que mi hijo falleciera. No había conseguido a nadie que pudiera donar un órgano, así que me ofrecí voluntaria yo misma. Antes de donar mi hígado le escribí una nota a mi hijo en el que ponía:
Querido hijo:
Quería desearte lo mejor para ti. Sé que has pasado un mal momento, y no vas a poder disfrutar de estas navidades. Pero no te preocupes aquí tienes tu regalo, te doy mi hígado para que puedas disfrutar el resto de tu vida. Por que a pesar de que eres jóven y te queda mucho tiempo para disfrutar de la vida, una madre esta para cuando un hijo tiene problemas, necesita ayuda, te apoya, te da cariño, cede siempre, te da caprichos, te quiere. Espero que valores lo que he hecho por ti. Y recuerda que aunque estemos distanciados siempre estaré para cualquier cosa que necesites.
Hay una cosa que me gustaría decirte, y que te dujo tu abuela antes de que falleciera,
Todo lo que no hace falta sobra. Yo ya cumplí mi misión. Ahora, cumple tú la tuya.
Mucha suerte cariño.
Te quiero.
buueno gentecilla, aquí tengo una hsitoria muy bonita, escrita por mí, de hace unos añitos.
consta de dos partes, y trata sobre mi infancia.
hay cosas de ficción, y otras son reales.
amí personalmente me gusta la segunda parte, y recomiendo que si solo vais a leer una, que sea la segunda parte.
tambienn, tengo que decir, que hay algún que otro fallo, quizá un poco grave, y ya no sólo de ortografía, sino de la vida diaria. lo siento por los fallos. nolos he podido reftificar,
pero por lo demás, creo que merece la pena leerlo.
un beso muy fuerte.
consta de dos partes, y trata sobre mi infancia.
hay cosas de ficción, y otras son reales.
amí personalmente me gusta la segunda parte, y recomiendo que si solo vais a leer una, que sea la segunda parte.
tambienn, tengo que decir, que hay algún que otro fallo, quizá un poco grave, y ya no sólo de ortografía, sino de la vida diaria. lo siento por los fallos. nolos he podido reftificar,
pero por lo demás, creo que merece la pena leerlo.
un beso muy fuerte.
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